
MADRID — Rocío Flores ha vuelto al plató de De Viernes para protagonizar una de sus entrevistas más desgarradoras hasta la fecha. Sin poder contener las lágrimas y visiblemente superada por las emociones, la hija de Antonio David Flores y Rocío Carrasco se sinceró sobre el continuo sufrimiento que ha marcado sus últimos años, anunciando una decisión drástica para proteger su salud mental.
Una carta demoledora sobre la salud mental y la presión mediática
Durante la emisión, se dio lectura a una dura carta personal en la que la joven influencer plasmó la pesada carga emocional con la que vive desde su infancia. Rocío confesó haber llegado a un punto de no retorno donde ha comprendido que necesita priorizarse por encima de todo y dejar de «sacar las uñas» por los demás si eso implica descuidarse a sí misma.
El momento de máxima tensión en el plató llegó cuando el presentador Santi Acosta hizo hincapié en un fragmento especialmente alarmante de la misiva, en el que la joven reconocía haber pensado en «desaparecer».
«No he tenido una vida como la de una persona normal»
Al ser preguntada directamente por esa dura afirmación, Rocío Flores se rompió por completo, incapaz de frenar el llanto al recordar el límite al que llegó:
«No me gustaría responder a esa pregunta. Me quedo con que, en su momento, saqué fuerzas de donde no las tenía. Y que ahora que he decidido dar un paso tan importante para mí, estoy convencida de que tardaré en recuperarme de un montón de cosas. Porque son muchos años con muchas cosas a la espalda, una infancia, una adolescencia, una familia poco al uso. No he tenido una vida como una persona normal.»
Con esta reaparición, la joven deja claro que inicia un proceso de sanación personal lejos del foco y del desgaste familiar que la ha acompañado desde su adolescencia, poniendo en primer plano su bienestar psicológico.