
MADRID — Las ondas expansivas tras la reaparición de Belén Esteban en ¡De Viernes! continúan desenterrando los secretos más oscuros del clan de Ubrique. Después de que la de Paracuellos revelara que el motivo real de su separación en el año 2000 fue descubrir que el diestro «se estaba tirando a la decoradora» durante la celebración del bautizo de su hija, un explosivo testimonio vuelve a cobrar protagonismo para confirmar punto por punto el engaño: el de Mari Carmen, la mujer que se hizo pasar por la diseñadora del evento para camuflar su relación secreta con el torero.
«Yo lo sabía. El día del bautizo de mi hija, la que decoró la fiesta se la estaba tirando y estaba allí presente,» destapó Belén Esteban ante las cámaras de Mediaset, abriendo una brecha mediática que salpica de lleno a María José Campanario.
Un piso alquilado, 1.000 euros al mes y fotos con la propia Belén Esteban
Según las revelaciones de Mari Carmen, la relación con Jesulín de Ubrique ya estaba consolidada internamente antes de que se hiciera pública la ruptura definitiva con la colabradores. Para evitar sospechas en el evento familiar, el torero ideó una rocambolesca coartada haciéndola pasar por la responsable de la decoración de la fiesta:
- Infiltrada en la fiesta: Mari Carmen aseguró haber acudido al bautizo bajo el disfraz de la decoradora, llegando incluso a posar sonriente en fotografías junto a la mismísima Belén Esteban sin que esta sospechara nada en ese momento.
- Encuentro en los baños: El testimonio resulta aterrador al detallar que el torero y su amante se besaron a escondidas en el baño del recinto durante el transcurso de la celebración, estando Belén y la recién nacida Andrea a escasos metros.
- Mantención económica: Mari Carmen afirmó que Jesulín «la mantuvo» financieramente, alquilándole un piso en la localidad de El Bosque, entregándole 1.000 euros mensuales y pidiéndole expresamente que dejara de trabajar para estar a su disposición.
Un nuevo frente que salpica el matrimonio con María José Campanario
El resurgimiento de estas declaraciones no solo confirma el histórico engaño sufrido por la colaboradora antes de abandonar Ambiciones con su hija en brazos, sino que reaviva el debate sobre la verdadera cara del diestro tras las cámaras. Con el clan de Ambiciones amenazando con emprender acciones legales y el testimonio de Mari Carmen ratificando las palabras de Belén, el conflicto familiar alcanza un nivel de tensión insostenible en los medios.