
Madrid — A casi una década de su salto a la fama, Sofía Suescun ha vuelto a abrir la caja de los recuerdos más íntimos de su paso por Gran Hermano. En un reciente episodio del podcast de Dogfy Diet, la ganadora de Supervivientes 2018 ha confesado que su romance con Suso Álvarez dentro de la casa fue el episodio que más la marcó emocionalmente:
“Me enamoré en la casa de ‘Gran Hermano’ y yo creo que eso fue lo que más me marcó”.
La influencer, que entonces tenía 19 años y estudiaba Psicología, llegó al reality acompañada por su madre, Maite Galdeano. Lo que parecía una experiencia televisiva se convirtió en una montaña rusa emocional, especialmente por el triángulo amoroso que protagonizó junto a Raquel Lozano y el ahora prometido de Marieta.
Aunque no mencionó directamente los nombres de Suso ni Raquel, Sofía dejó claro que la tensión sentimental eclipsó todo lo demás:
“Estaba otra chica que le gustaba al chico que a mí me gustaba. Se me centró ahí la atención, entonces yo estaba a lo mío, en mis mariposas y en mi mundo”.
La navarra también reflexionó sobre cómo habría sido su edición sin ese vínculo amoroso:
“No hubiera estado mal tener una edición sola, pero si las cosas se dieron así ya está. No hay que darle vueltas, quedarse pensando en ‘¿y si…?’ es lo peor que puedes hacer”.
La confesión ha reavivado el interés por uno de los triángulos más comentados de la historia del reality, justo cuando Gran Hermano celebra su vigésima edición. Sofía, ahora pareja de Kiko Jiménez, demuestra que los romances televisivos pueden dejar huellas más profundas que cualquier prueba de convivencia.