
Antonio Tejado ha reaparecido este martes en los juzgados de Sevilla con gesto firme y silencio absoluto, pero la tormenta judicial que lo rodea no da tregua. El juez de Instrucción número 16, Juan Gutiérrez Casillas, ha decretado la apertura de juicio oral contra el sobrino de María del Monte, acusado de ser el cerebro del violento robo al chalé de la artista en agosto de 2023.
La Fiscalía no ha escatimado: pide 30 años de prisión para Tejado, mientras que la abogada de la cantante solicita 28,5 años, en un escrito demoledor que lo señala como autor de cinco delitos de robo y detención ilegal. Según la acusación, Tejado habría retomado el contacto con su tía para obtener información clave sobre su patrimonio y facilitar el asalto.
“Fue él quien dio las coordenadas. Sin su papel, el robo no habría sido posible”, sostiene la acusación pública.
Pero el golpe más inmediato no es la condena, sino el dinero. El juez ha dado 24 horas a Tejado y a los otros diez procesados para depositar una fianza de 639.725,98 euros. Su abogado ya ha admitido que no dispone de esa cantidad, por lo que el embargo de bienes parece inevitable.
La escena en los juzgados fue tan breve como tensa: Tejado llegó pasadas las 10:00 acompañado por su abogado Fernando Velo, ignoró a la prensa y abandonó el edificio cinco minutos después, sin responder a ninguna pregunta. Ni una palabra sobre su estado, ni una pista sobre cómo piensa defenderse.
A pesar de la petición de 30 años, el ex de Rosario Mohedano solo cumpliría un máximo de 18 años de cárcel si fuera declarado culpable, debido a la aplicación del artículo 76 del Código Penal, que limita el cumplimiento efectivo al triple de la pena más grave.
El caso, que ha sacudido los cimientos del entorno mediático y familiar de María del Monte, entra ahora en una fase decisiva. Tejado se enfrenta no solo a una condena histórica, sino a una batalla por su reputación, sus bienes y su libertad.