
PAMPLONA — Maite Galdeano ha vuelto a convertirse en el centro de la preocupación mediática tras desvelar un escalofriante episodio que, según sus propias palabras, estuvo a punto de terminar en tragedia. La exconcursante de ‘Gran Hermano’, que ya copaba los titulares debido al absoluto distanciamiento que mantiene con su hija, Sofía Suescun, ha relatado el doble calvario que vive tras sufrir el ataque de un animal y ser víctima de lo que considera una gravísima negligencia médica.
Todo comenzó hace unos días cuando la navarra tuvo que acudir de urgencia al hospital tras ser atacada por un gato en las inmediaciones de su domicilio. Según explicó en sus redes sociales, el felino «se abalanzó» de forma agresiva sobre ella y su perra. «Me ha dejado la pierna hecha polvo… llena de sangre», confesaba compungida mientras mostraba los severos mordiscos y arañazos. A pesar del incidente, la televisiva quiso dejar clara su postura: «Sigo siendo animalista 100%, pero cuento lo que me ha pasado».

El shock en la consulta: «Soy súper mega alérgica»
El verdadero peligro para Maite llegó días después del ataque. Al ver que las heridas no mejoraban, la de Pamplona regresó a la consulta médica, donde se llevó una sorpresa mayúscula que la dejó completamente «en shock». Al revisar el historial del tratamiento pautado en urgencias para frenar la infección, descubrió que uno de los fármacos recetados contenía penicilina, un componente altamente peligroso para su organismo.
«Estoy flipando y en shock de lo que me ha pasado. Soy súper mega alérgica a la penicilina… y fíjate que les avisé. Si llego a tomar el antibiótico, no estaría aquí contándolo; estaría en el otro barrio. Podría estar muerta».
Lo más sorprendente del caso es que fue la propia intuición de Maite Galdeano lo que acabó salvándole la vida. La colaboradora confesó a sus seguidores que, al llegar a casa la primera vez, decidió de forma unilateral no ingerir las pastillas: «No tomé los medicamentos porque mi intuición me dijo: ‘no lo tomes'». Una desobediencia médica que, por una vez, resultó ser providencial.

Estado actual: heridas muy infectadas y cambio de tratamiento
A pesar de haber esquivado una reacción alérgica que hubiera resultado fatal, el estado físico de Maite sigue requiriendo de mucha atención médica. Las secuelas del ataque del gato se han complicado de forma notable en las últimas horas. «El tobillo estaba muy hinchado… y sigue rojo y con mucha infección. Esta raja me duele un montón», relataba mostrando la evolución de la pierna a sus seguidores.
Para reconducir la situación, el equipo médico ha tomado medidas inmediatas:
- Limpieza a fondo: Le realizaron una desinfección y limpieza profunda de las heridas en la clínica para frenar el avance de las bacterias.
- Tratamiento seguro: Le sustituyeron de urgencia la pauta anterior por nuevos antibióticos alternativos completamente «libres de penicilina».
Tras este tremendo susto que casi se convierte en un drama irreversible, Maite Galdeano se ha mostrado mucho más aliviada y confía en tener una «pronta recuperación» gracias a los nuevos cuidados recibidos, mientras continúa utilizando su altavoz digital para denunciar públicamente el peligro de estos despistes médicos.