
MADRID — El esperado regreso de Paz Padilla a las pantallas de Telecinco ya es una realidad. Este sábado se ha estrenado ‘El show de Paz’, la nueva y ambiciosa apuesta de Mediaset para las sobremesas de los fines de semana. El formato, producido por Secuoya, nace con el objetivo de fusionar el humor y la faceta más humana y emocional de la gaditana, intentando dejar atrás su abrupta y polémica salida de ‘Sálvame’. Sin embargo, el veredicto del público en las redes sociales no se ha hecho esperar y ha dictado una sentencia implacable marcada por la división absoluta.
Lágrimas y nervios en un arranque cargado de emoción
El inicio del programa estuvo marcado por la alta sensibilidad de la presentadora, quien no pudo ocultar el impacto de volver a pisar las instalaciones de la cadena tras su despido y posterior readmisión. «El corazón se me sale por la boca. Muchísimas gracias. Me hace muchísima ilusión estar de vuelta en esta que ha sido mi casa durante 14 años», reconocía una emocionada Paz Padilla al arrancar la emisión con los nervios a flor de piel.
Minutos después, la gaditana lanzaba toda una declaración de intenciones sobre la esencia del nuevo espacio: «Este programa se llama ‘El Show de Paz’ pero es por ustedes y para ustedes. Tengo una misión que es entretener, emocionar y haceros reír y para eso vengo cargadita de lo que más me gusta en la vida: amor y humor, que eso nadie te lo puede quitar».
Un despliegue de secciones… ¿demasiado ambicioso?
Acompañada por un variopinto equipo de colaboradores —que incluye a Fabiola Martínez, Cristina Piaget, Roi Méndez, Jimmy Castro, la humorista Jenni Alcolado y el debut televisivo de su hermana, Lola Padilla—, el programa desplegó un arsenal de contenidos que contó con el actor William Levy como el primer gran entrevistado.
Entre las secciones presentadas destacaron:
- ‘Héroes de Paz’: Cámaras ocultas en situaciones límite diseñadas para comprobar la solidaridad y el compromiso de los ciudadanos.
- ‘Paz en cadena’: Una iniciativa solidaria en directo para conectar a personas que necesitan ayuda con otras dispuestas a ofrecerla.
- ‘Susto a paz’: Bromas callejeras en las que la presentadora se disfraza para sorprender a los viandantes, complementadas con las cámaras ocultas de Jenni Alcolado.
El veredicto de la audiencia: Entre el apoyo y el rechazo por «saturación»
A pesar de las buenas intenciones y el tono optimista del formato, la reacción en las redes sociales ha reflejado una profunda brecha. Mientras una parte de los espectadores agradece una televisión más blanca y cercana centrada en los sentimientos, un sector muy crítico acusa al programa de carecer de una estructura clara.
El comentario más repetido e idéntico en las plataformas digitales es que el espacio parece un «popurrí» de formatos autonómicos tradicionales. «Quieren hacer tantas cosas que lo están convirtiendo en un batiburrillo, es como juntar 20 programas en uno», lamentaba un espectador en la red social X, comparándolo con espacios de Canal Sur como ‘Tiene arreglo’ o ‘Gente maravillosa’.
Otros usuarios se sumaban al descontento por el ritmo frenético del programa: «No creo que vaya a funcionar. Hay demasiadas cosas en muy poco tiempo. No te da tiempo a conectar con una cosa cuando ya tienes otra diferente» o «Viendo el show de paz, no entiendo por qué Mediaset no escucha a la audiencia». La moneda está en el aire y la audiencia ha dejado claro que, aunque el «amor y el humor» de Paz Padilla siguen vigentes, la estructura del show necesita una urgente vuelta de tuerca.