
MADRID — Apenas unas horas después de darse el tan ansiado ‘sí, quiero’ ante 220 invitados en una espectacular finca de Toledo, Marieta y Suso han reaparecido públicamente en exclusiva para el programa ‘Fiesta’. La pareja de recién casados abrió las puertas de su hogar para conectar en directo con Emma García y sus colaboradores, dejando una entrevista repleta de romanticismo, lágrimas y, sobre todo, una divertidísima confesión por parte de la alicantina que ha desatado las risas en el plató.
Al ser preguntada con total naturalidad por la posibilidad de ampliar la familia y la llegada de futuros bebés, Marieta hizo gala de la espontaneidad que la caracteriza y soltó una bomba que nadie esperaba: «Pues de momento seguro que no, porque aún no hemos consumado el matrimonio».
Sin filtros, la exconcursante desveló el accidentado cierre de su gran noche nupcial: «Yo no pude porque acabé la noche trifásica, he pasado la noche abrazada al váter». A pesar del divertido contratiempo, Suso, visiblemente feliz y más enamorado que nunca, no dudó en confesarle a sus compañeros sus enormes ganas de dar el siguiente paso: «Yo os digo que lo estoy deseando, estoy deseando que seamos padres».
Un altar de ensueño y lágrimas incontrolables
Dejando a un lado las anécdotas de la madrugada, la conexión estuvo cargada de una profunda emoción al recordar el momento del altar. Para ambos, el tiempo pareció detenerse en la finca toledana. «Para mí el momento más especial fue cuando me estaba acercando a donde él estaba; le miré y dejé de ver al resto, solo le veía a él», rememoró Marieta con ternura.
Suso, por su parte, admitió que los nervios le jugaron una mala pasada que terminó en puro sentimiento:
«Me pasé toda la ceremonia temblando y llorando. Yo pensaba que no iba a ser capaz de llorar por los nervios que tenía, pero fue ver a Marieta y romper en lágrimas. Era como si bajara un ángel del cielo; cuando la vi no me podía creer que esa pedazo de mujer iba a ser mi mujer».
Locura de amor: Suso se tatúa en plena celebración
La entrevista guardaba una última sorpresa que dejó boquiabierta a Emma García. Los novios desvelaron que la barra libre de la boda contó con un servicio de lo más original: un tatuador profesional para los invitados.
Aprovechando la ocasión, Suso decidió dar un paso histórico en su relación y realizar su primer gran gesto de amor como hombre casado. El colaborador se tatuó en plena fiesta el nombre de «María», que es como cariñosamente llaman a Marieta en su entorno más íntimo. Un broche de oro imborrable para una boda que, desde luego, ha empezado con anécdotas para el recuerdo.