
MADRID — El conflicto entre Antonio David Flores y la que fuera su casa televisiva durante décadas ha alcanzado un nuevo punto de no retorno. Más de cinco años después de ser fulminantemente apartado de la pequeña pantalla tras la emisión de la docuserie de Rocío Carrasco, el ex guardia civil ha roto su silencio en redes sociales con un durísimo y tajante comunicado.
El detonante de su monumental enfado ha sido la emisión del último programa de ¡De Viernes!, donde la cadena volvió a emitir imágenes suyas junto a su exmujer, Olga Moreno. Visiblemente indignado, Antonio David ha exigido de forma pública el cese inmediato del uso de su imagen y nombre en cualquier formato del grupo audiovisual, recordando que ha sido la propia justicia la que le ha dado la razón tras su despido.
«No comáis de mí»: Un mensaje demoledor a las cadenas y revistas
A través de sus perfiles oficiales, el excolaborador no se ha guardado nada y ha cargado con dureza contra los directivos y productoras que, según sus palabras, le causaron un daño irreparable a nivel personal y profesional:
«Yo les digo a todos a los que un día me vetaron de la televisión: ninguno de ellos ha sido capaz de darme el sitio que me corresponde porque ya me lo ha dado la justicia. Les pido que no me saquen en ningún sitio, no quiero aparecer en Telecinco ni Mediaset ni en ninguna revista, porque me habéis destruido la vida, me habéis hecho mucho daño».

Con estas declaraciones, el malagueño deja claro que no busca una reconciliación ni una oferta de regreso al medio televisivo, priorizando su estabilidad familiar por encima del negocio del espectáculo.
Una aclaración contundente para sus detractores
Además de su firme advertencia legal y corporativa, Antonio David ha querido dirigirse directamente a los usuarios que critican de manera constante sus movimientos en el entorno digital:
«Prefiero estar en mi casa tranquilo y no comáis de mí. A los haters decirles que soy yo el que no quiere aparecer en televisión».
De esta manera, el ex de Rocío Carrasco cierra de golpe la puerta a cualquier especulación sobre un posible retorno a la televisión nacional, exigiendo que se respete el veto que la propia cadena le impuso en su día, pero esta vez por voluntad estrictamente propia.