
MADRID — El archivo televisivo esconde capítulos que continúan marcando el presente de la crónica social. Uno de los episodios más recordados y controvertidos de la trayectoria mediática de Rocío Jurado tuvo lugar en el año 2000, durante su recordada visita a Argentina. Allí, la cantante concedió una entrevista en el emblemático programa de Mirtha Legrand que terminaría costándole grandes quebraderos de cabeza y un profundo sufrimiento en la intimidad.
Ante las preguntas de la presentadora argentina, ‘La más grande’ abordó el peliagudo asunto de la separación de su primogénita, señalando abiertamente a Antonio David Flores como una persona que «le daba mala vida» a su hija, Rocío Carrasco. Ahora, ha sido su cuñada y confidente, Rosa Benito, quien ha sacado a la luz la dramática intrahistoria de aquella emisión y el inmediato arrepentimiento de la artista.
Un error detrás de las cámaras: «Pensaba que el piloto no estaba encendido»
Según el testimonio ofrecido por Rosa Benito en Telecinco, la intérprete de ‘Se nos rompió el amor’ nunca tuvo la intención de que esas duras acusaciones contra el padre de sus nietos se hicieran públicas. La artista realizó los comentarios bajo la firme creencia de que se encontraba en una pausa comercial o en una conversación privada fuera de registro.
La realidad al descubrir que sus palabras habían sido retransmitidas provocó un auténtico colapso emocional en la cantante, tal y como relata la propia Rosa Benito:
«A raíz de estas palabras, en las que ella pensaba que el piloto no estaba encendido, Rocío nos llamó de madrugada a Amador y a mí con un ataque de ansiedad. Estuvimos llamando a Mirtha Legrand pero no la pudimos localizar. Mirtha le hizo a Rocío una grandísima putada que tuvo que pagar muy cara».
Las secuelas de una entrevista histórica
La llamada desesperada a altas horas de la madrugada a Amador Mohedano y Rosa Benito refleja el pánico que sintió Rocío Jurado ante las inevitables repercusiones legales y familiares que tendrían sus declaraciones en España. El temor a las represalias públicas y al desgaste de su entorno sumió a la artista en un bache anímico del que tardó en recuperarse.
Con estas revelaciones, Rosa Benito pone el foco en la vulnerabilidad de la cantante detrás de los focos y en cómo aquella comentada entrevista con Mirtha Legrand se convirtió, contra su voluntad, en el detonante de una de las épocas más convulsas y dolorosas de su vida personal.