
MADRID — Tras abandonar el hospital y continuar su recuperación en casa tras sufrir un segundo ictus, Kiko Rivera ha vuelto a situarse en el foco mediático. Aunque el DJ se ha volcado en mandar mensajes de agradecimiento por el apoyo recibido y destacar el papel fundamental que está teniendo su pareja, la bailarina Lola García, la tensión en su entorno no deja de crecer.
En las últimas horas se ha destapado la verdadera opinión que Lola mantiene sobre Irene Rosales, exmujer del artista y madre de sus dos hijas pequeñas, Ana y Carlota.
La indignación de Lola por el comportamiento en redes de Irene
Según reveló la periodista Leticia Requejo durante la emisión del programa El verano se mueve en Telecinco, presentado por Ion Aramendi, la actual pareja del sevillano no estaría nada satisfecha con los pasos que ha dado Irene desde que saltaron las alarmas por la salud de Kiko.
«Yo sé que Lola se está desahogando con cierta gente y una de las cosas que está criticando es la actitud de Irene de estos días. Critica en la intimidad a Irene Rosales por hacer su vida en redes sociales sabiendo la situación actual de Kiko», destapó la periodista en plató.
A la bailarina le resultaría molesto que Rosales continúe mostrando absoluta normalidad en sus perfiles públicos en un momento tan delicado para el padre de sus hijas.
La tajante respuesta de Irene Rosales: «No me hagáis responsable»
Por su parte, Irene Rosales intentó mantenerse al margen desde el primer minuto, pidiendo privacidad y desvinculándose del seguimiento médico de su exmarido. Sin embargo, ante la alud de críticas e inquisiciones de los usuarios en internet, la sevillana terminó estallando en sus historias de Instagram:
- Petición de respeto: «Me estáis bombardeando a mensajes, me estáis haciendo responsable de una situación de la que yo no puedo hacerme responsable», estalló, invitando a dejar de seguirla a todo aquel a quien le molestase verla continuar con su vida diaria.
- El supuesto «topo»: Asimismo, después de que Kiko mencionase la existencia de un «topo» en su entorno cercano que ya no forma parte de su vida, Irene ha rechazado tajantemente darse por aludida: «No creo que haya nadie que me pueda señalar porque es totalmente falso», zanjó, deseándole además una rápida y completa recuperación a su exmarido.
El cruce de reproches velados y tensiones soterradas deja claro que, a pesar de los deseos de tranquilidad para el proceso de recuperación del DJ, la relación entre su entorno presente y su pasado sigue estando completamente agrietada.